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¿Cuántas veces has dicho “Ya no puede pasarme nada peor” y te has equivocado? ¿Cuántas veces has dicho: “Algún día me reiré de esto…pasará mucho tiempo pero terminaré viéndole la gracia”?


Si has tenido un mal día, si crees que ya no puede pasarte nada peor o todavía no has olvidado eso de lo que tardarás mucho en reírte, entra en este blog y comprobarás que no eres el único. La idea no es consolarse con las “desgracias” ajenas, sino aprender a reirse de lo que haya podido convertir tu día en un infierno.

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domingo, 12 de diciembre de 2010

Noticia de última hora: “A lo largo del día de hoy cientos de hombres han acudido a urgencias. Todos mostraban los mismos síntomas: tirones de cuello y  tortícolis. Como consecuencia, el Algesal se ha agotado en todas las farmacias.” Pero, ¿Quién es el verdadero culpable que se esconde detrás de estas largas colas de enfermos? Nadie apostaría por un ceñido vestido de leopardo que quitaba el hipo…pero ésta que escribe,  sabe que esa ha sido  la única  causa de la extendida dolencia. Imposible competir con la portadora de tan  inocente atuendo. Ni Madona 2ª parte lo consiguió. La pugna estuvo difícil. Las dos imitadoras de la cantante  tienen una delantera que ni  Benzema y Cristiano  juntos pero la del flequillo a la izquierda estaba insuperable y la del flequillo a la derecha se quedó con un no menos merecido segundo puesto. ¿Las tías que están tan estupendas  no deberían tener prohibido hacer alarde de ello cuando las demás vamos con el modelo conocido como “Has engordado 3 kilos y no entras en otro”.? Con lo divina que yo me veía antes de salir de casa. Veamos un último ejemplo de lo fácilmente manipulables que son los hombres. Menú cerrado. Todos degustando tarta de tres chocolates o tiramisú. ¿Todos? Nooooo. Dos tenían de manera excepcional sorbete de limón. ¿A que no hace falta que os diga quienes eran? El resto por supuesto, se llevó un no tajante por respuesta.
Ya que en el atuendo sólo conseguí un “necesita mejorar”, como organizadora del evento me pongo un 10…excepto por las copas a 3.50 de un garito de cuyo nombre no quiero acordarme. Bazofia, castaña, matarratas…Si la gente bebiera cervezas no seríamos tan quisquillosos. Una Mahou siempre será una Mahou, en el Ritz y en Tasca la Rosi.
Después de ocho horas disfrutando de un ambiente distendido y relajado, ya sé cual va a ser mi próxima carta para el buzón de sugerencias de la empresa: “Hilo musical, copas y cervezas  en la  máquina expendedora  del trabajo”. No hay nada como estar de fiestuki para olvidar los problemas laborales… aunque sea sólo unas horas.
Mensaje para todos aquellos que creen que ésta será nuestra primera y última cena: Craso error. Repetiremos. Envidiosillos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Después de muchos años trabajando en el mismo sitio, un día me gustaría descolgar el teléfono y escuchar: “Hola, soy fulanitO, (no fulanita). Hoy no puedo ir porque mi hijo está enfermo.”

Adivina, adivinanza:      “Madres trabajan y cuidan hijos enfermos.
                                   Padres trabajan.
                                   ¿Quién llegará a ser algo más que una madre en la vida?”

Ummmm….Pues sí que es difícil…

Hace muchos, muchos años, la empresa para la que trabajo estaba dominada por chichis. Un buen día llegó un gran pito (si también tiene el pito grande, lo desconozco) y decidió rodearse de pitos de todos los tamaños. Los chichis fueron progresivamente relegados a la categoría de “secres” y el organigrama quedó plagado de pitos. Con el paso de los años, los chichis y los pitos tuvieron hijitos, pero los pitos fueron más listos porque tenían chichis en casa para cuidar de sus minipitos y sus minichichis.
Tan descarada es la supremacía del pito que si yo  fuera uno de los pocos chichis supervivientes con un puesto relevante, me colocaría un calcetín en la entrepierna  para marcar paquete.

¿Culpa nuestra? En parte.

Detesto a las mujeres que al ver el puntito rosa del Predictor, de repente tienen lumbago permanente y no vuelven a aparecer. Me molestan como mujer, las que si su hijo está malito son incapaces de decir a su pareja: “hoy lo cuidas tú que mi trabajo es tan importante como el tuyo.” Y, ¿Qué puedo decir de los machos dominantes que creen que por ser jefes les crece el pene 20 centímetros cada vez que dan una orden?

Si algún día me veo obligada a buscar otro trabajo, actualizaré mi currículum. En observaciones añadiré:

  • Ligadura de trompas 100% fiable.
  • Dispongo de dos pitos para cuidar de mis minichichis (uno a tiempo completo)

A ver cuantos pitos pueden mejorar eso…

miércoles, 16 de junio de 2010

En todas las empresas grandes (que no siempre grandes empresas), hay distintos prototipos de trabajadores y en la mía no iba a ser menos. Tenemos de todo:

El que por más que lo intente no le da para más.
El que no da palo al agua pero parece, que si no fuera por él, la empresa se iría al garete.
El que se considera imprescindible.
El que no hace otra cosa que currarse la mesa del jefe.
El que va de aquí para allá y en todas partes suelta alguna perla para provocar enfrentamientos.
El que siempre cree que los demás  ascienden pero no precisamente  por méritos propios.
El que siempre se arrima al árbol que mejor sombra le proporciona.
El telarero / a  (dícese de aquel que siempre esta metido en telares).
El que nunca se alegra por nada bueno que les pase a los demás.
El que siempre se alegra (aunque intente disimularlo) cuando alguno sale jodido.
El trepa come pollas que en su día le hizo la cama a otro y ahora vive eternamente preocupado pensando que le van a hacer lo mismo.
El stresaó que se comporta todo el tiempo como si la empresa fuera suya.
Al que le molesta hasta la goma de la ropa interior.
El desubicado (dícese de aquel que cree que vive rodeado de amigos en lugar de compañeros de trabajo).
El cuelga medallas.
El que cae bien a todo el mundo
El que cae como el culo a todo el mundo
El jeta que con una sonrisita te ha encalomaó su trabajo.
El portador de “buenas” noticias que cada vez que viene de visita trae unas cartas  debajo del brazo.
El que no sabe detrás de lo que anda… (Muchas veces altos cargos).
La puta del reino (dicese de aquella que vale para todo y a la que nadie valora para nada).

¿Sabríais ponerle nombre  a cada uno? 

¡Colabora!