Con la tecnología de Blogger.
¿Cuántas veces has dicho “Ya no puede pasarme nada peor” y te has equivocado? ¿Cuántas veces has dicho: “Algún día me reiré de esto…pasará mucho tiempo pero terminaré viéndole la gracia”?


Si has tenido un mal día, si crees que ya no puede pasarte nada peor o todavía no has olvidado eso de lo que tardarás mucho en reírte, entra en este blog y comprobarás que no eres el único. La idea no es consolarse con las “desgracias” ajenas, sino aprender a reirse de lo que haya podido convertir tu día en un infierno.

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martes, 8 de junio de 2010

En un pueblo de la montaña de León, La Red de Valdetuejar, vivían tres cerditos. (En realidad en el pueblo había más cerditos, pero del gremio animal vamos a dejarlo en 3). Muy cerca, en el bosque, habitaba un lobo llamado Genaro. Era bastante cochino y se pasaba el día babeando detrás de ellos.

Los cerditos, para escapar de su olor nauseabundo,  decidieron construirse una casa.
El pequeño la hizo de paja. Quería volver a rascarse la barriga cuanto antes. El segundo contrató a la empresa de reformas “Musguito” para hacerse una casa de ladrillo visto. El mayor, en cambio, quería algo más acogedor. Buscó posibles candidatos en Internet para encargarles el proyecto de la casa de sus sueños. Envió un mail a: muebleartesanosannicolas@hotmail.com. Le contestaron en seguida. El cerdito tenía las cosas muy claras. Quería una casita de madera con algunos muebles en estilo rústico (cabecero de la cama, mesitas, librerías y muebles de baño) y otros con un diseño más moderno (la cocina y los armarios empotrados). Mientras sus hermanos holgazaneaban sin dar palo al agua, él bajó a León en el tren de FEVE y visitó la tienda que Mueble Artesano San Nicolás tiene en la C/ Roa de la Vega, 22. Allí explicó sus ideas, y Helena, la chica que le atendió (muy guapa y muy maja),  le hizo unos diseños exclusivos.


Un mes más tarde, uno por uno recibieron la visita del pestilente lobo. La casa de paja fue a tomar por culo con el primer soplido. Reformas Musguito tampoco se había matado con la calidad de los materiales y de 3 patadas la tiró abajo. Malos tiempos para la construcción…


Los dos cerditos perdieron el culo a casa de su hermano y se quedó casi sin aliento y con el aliento apestoso del lobo en sus coronillas, se encerraron a cal y canto. El lobo sopló y golpeó las puertas pero sólo consiguió romperse un dedo del pie. Entonces  trepó hasta la chimenea, y descendió lentamente al ritmo que le permitían sus kilos mal repartidos. Cuando llegó abajo, se quedó maravillado: “Si me dices donde puedo conseguir unos muebles como estos, prometo no haceros daño”.


Así fue como los 3 cerditos y el lobo se hicieron amigos. Todos encargaron sus muebles en MUEBLE ARTESANO SAN NICOLÁS y en todo el valle se dice que sus casas son las más acogedoras de la zona. Si tú quieres, tú también puedes…

viernes, 28 de mayo de 2010

Personajes de Casa Rural La Rosaleda


PRINCIPALES:


Enrique: Padre de Gabriela, socio de Casa Rural La Rosaleda al 50%. Se encarga de los jardines de la casa, la piscina y de los animales. Viudo de Rosa. Enterró sus cenizas en el jardín para tenerla siempre cerca. Ejerce de madre de la  familia. No se ha vuelto a casar ni lo piensa pero tampoco pierde el tiempo…

Sebastián: Padre de Isadora, socio de Casa Rural La Rosaleda al 50%. Se encarga del spa junto con su hija. Ejerce de padre de la familia.  No abandona nunca su escopeta. Mantiene relaciones esporádicas con muchas mujeres pero no ha vuelto a comprometerse  con ninguna.

Isadora: Hija de Sebastián. 18 años. Se encarga del spa junto con su padre. Hippie, moderna, y liberal. Su padre piensa que vive exclusivamente  para fastidiarle a él. 

Gabriela: Hija adolescente de Enrique. 15 años.  Escribe el blog “porsinotienesmásvacasqueordeñar.blogspot.com”. Nadie se imagina que es la única que lo sabe todo. En realidad nadie conoce sus verdaderas aficiones.



SECUNDARIOS:


Doña Mercedes: Recepcionista de Casa Rural La Rosaleda, madre de Basilio, el cocinero. Vive pendiente de que ninguna golfa engañe a su hijo. Su pasado tendrá algo que ver en todo esto…

Basilio: Cocinero de Casa Rural La Rosaleda. Mantiene una relación en secreto con la farmacéutica del pueblo por miedo a la reacción de su madre.

Sofia: Camarera de Casa Rural La Rosaleda. Mantiene una relación con Oscar. Vive esperando el día de su boda aunque él ni se lo ha pedido. Un acontecimiento en su vida marcará un antes y un después.

Oscar: Se encarga de limpiar y del mantenimiento de Casa Rural La Rosaleda. Mantiene una relación con Sofía pero no la  que él querría.

Almudena: Ayudante de Enrique en el jardín y con los animales. Lesbiana.  Mantiene una relación con Covadonga, la alcaldesa del pueblo.


DE REPARTO:


Mathias: Pintor bohemio que vive a las afueras. Mantiene una relación de amor libre con Isadora. Nada valorado en el pueblo aunque algunos de sus cuadros están expuestos en El Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Catalina: Pescadera del pueblo. Enamorada de Sebastián. Le persigue sin descanso aunque nunca ha conseguido llevárselo al huerto.

Covadonga: Alcaldesa del pueblo. Mantiene una relación en secreto a voces con Almudena. Con ideas de izquierdas radicales no es muy apreciada en el pueblo. Todos creen que hubo tongo en las elecciones.

Lola: Camarera  del bar “Los Contrarios”. Casada con Hugo y divorciada de su gemelo Lucas. Acaba de tener una hija Julia. Mujer con mucho carácter que hace todo lo que le viene en gana.

Hugo: Dueño del bar “Los Contrarios”. Casado con Lola. Hermano gemelo de Lucas. Calzonazos enamorado de su mujer que no sabe decir nunca que no a nadie.

Lucas: Dueño del bar “Los Contrarios”. Divorciado de Lola. Hermano gemelo de Hugo. Amargado desde su separación. No le queda más remedio que compartirlo todo con ellos porque no tiene donde ir y el bar fue la única  herencia que les dejó su padre. Totalmente opuesto a su hermano gemelo.

Hernández y Fernández: Fuerzas de los cuerpos de seguridad del pueblo. Tratan de hacer cumplir las normas pero la mayoría de las veces son ellos las que se las saltan.

Rodrigo: Amigo raro de Gabriela con el que comparte todos los cotilleos del pueblo. Comparte con ella también sus gustos y aficiones.

Olivia: Profesora de inglés que acaba de llegar al pueblo. Huye de su marido que la persigue a pesar de tener una orden de alejamiento.

Daniel Antonio: Marido de Olivia. Denunciado por acoso y pesado. No puede evitar perseguir a su mujer e intentarlo una y otra vez.





miércoles, 19 de mayo de 2010

“Hola gringuita, ¿sabes que eres requetebonita?”. Aunque sólo fue un susurró en el oído, sentí que  me anestesiaba  la oreja  con el aliento a alcohol. Miré a todos lados desesperadamente pero no vi ninguna mujer en 300 metros a la redonda. En un desacertado  intento  por pasar desapercibida, había elegido un atuendo perfecto para trabajar en el circo Ringlin.

Desgraciadamente, el efecto estaba siendo  justo el contrario. Es lo que tiene vestirse como si fuera carnaval. Todas las mujeres con ropa ajustada y femenina  y yo de hippie por la vida. ¿A quien iban a mirar?  Pues a la rara. Aquel hombre empeñado en  seguirme al fin del mundo y yo sin saber dónde estaba. ¡Qué barbaridad!  De repente vi  algo que me resultó familiar.  Eché a correr despendolada mientras el hombre  gritaba un montón de groserías que me pusieron los pelos como escarpias. Por aquel entonces todavía era un poco inocente…pero poco…

Milagrosamente llegué al kinder sobre el horario previsto. Estaba a salvo. Ya me preocuparía más tarde por la vuelta. 4 horas más tarde salí de allí aliviada, con el dolor de cabeza más espantoso que he tenido en toda mi vida. Resumen: Niños llorando, niños pegándose, yo idiota que dejé entrar a otros no tan niños que me robaron el poco material escolar que tenían. Gracias a Dios, algunas mujeres al oír aquel  guirigay decidieron caritativamente echarme una mano y a torta limpia sacaron a todos los mangantes que se habían aprovechado de mi estupidez.

A pesar de todo, no claudiqué. Todavía hoy lo recuerdo como uno de los sitios en los que he sido más feliz en toda mi vida. Uno nunca puede fiarse de las primeras impresiones. 

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